Jul 22 2008
Pedacitos de Barcelona
Este fin de semana he estado con J en Barcelona. Era nuestro segundo viaje juntos a España pero el primero a mi ciudad natal. También ha sido la primera vez que he dormido en un hotel en Barcelona, experiencia que me ha resultado un tanto extraña.
Es curioso como después de casi 24 años sigo descubriendo rincones de Barcelona. A veces pienso que tendría que haberme preocupado por conocer la ciudad más allá de los sitios por los que yo me movía, pero por otro lado me gusta que todavía tenga pequeños secretos esperándome.
El domingo, tomando algo con M en Plaça Universitat, desde donde podía ver los carteles de la UB anunciando sus másters para el año que viene, me pregunté en voz alta si realmente echaba de menos Barcelona. Hay momentos en que echo de menos cosas como el teatro o precisamente la oferta educativa y su precio (una ganga comparado con Inglaterra), pero M tuvo razón al decir que si volviese no dejaría de preguntarme si no estaría mejor en Londres. Cada opción tiene sus inconvenientes, y sé por experiencia que Barcelona me gusta más en la distancia que en el día a día. Llevo poco tiempo en Londres y teniendo en cuenta la época del año en que he llegado, tan mala para mi profesión, tampoco me ha ido tan mal.
Me hubiese gustado tener más tiempo para pasear más con J y quedar con más gente, pero ya habrá más oportunidades. Tenemos previsto volver al menos una vez más antes de que acabe el año, aunque me parece que acabarán siendo dos…